Dr. Ciro Zapata Lara
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Miguel Zapata Rosas
Director
Casa de Cultura
Dr Ciro Zapata Lara
Zacapala, Puebla

LA PALABRA DADA

La Palabra DadaEsta leyenda que ha subsistido ya muchas generaciones, se dice tuvo por escenario un pequeño ranchito cercano a San Mateo Mimiapan, que en su tiempo se llamo San Martín Tepoxcomile, hoy conocido como Rancho Nuevo. Aclaro que se ha tenido que hacer algunas adaptaciones para facilitar su representación durante el programa que Casa de Cultura ofrece al público, en la plaza principal la noche del Día de Muertos.

Dos amigos se encuentran a orillas del rancho.

-¡Hora tu Remigio! ¡Pos que pasa! Hasta bienes con gabán y  morral. ¿Pos que te vas de pelada, o que?

-Pos algo así.  Ya vez que aquí se nos perdió la cosecha, yo creo que la cosa se va a poner difícil.

-Tienes razón, con esta calamidad, el hambre no tarda que se nos hecha encima.

- Pos yo no quería irme ni María quería que me fuera. Pero vez que tengo dos chamacos y tengo que ver por ellos.

- Pos yo estoy en las mismas. Hasta vez que me robaron la única yuntita que me quedaba. ¡Mira Remigio! Nomás espérame tantito. Voy por mi gabán, y me voy contigo.

-¿De veras?

-¡Si claro! Horitita vengo.

Se reúnen los amigos y emprenden su caminata, hacen algunos ademanes significando que platican alegremente entre si, mientras recorren su largo camino. Al fin llegan a orillas de la ciudad de Matamoros, deteniéndose donde la  vía de ferrocarril cruza la carretera.

-¿Entonces tu siempre te vas para la zafra?

´-Si, yo creo que allí si encuentro trabajo.

-Ta gueno. Solo que yo, pos no soy muy bueno pá eso del machete. Mejor quiero buscar otro  trabajo, haber que encuentro. Pero como quiera nos vemos para ir la fiesta de Todos Santos como dijimos.

- Pos si quieres no vemos aquí. Para irnos juntos pal rancho.

- Esta bien. Aquí nos vemos en la víspera, por la mañana. ¿Trato hecho?

- Trato hecho.

Los dos amigos dándose las manos se despiden yéndose cada cual por su lado. Pasan los días las semanas y los meses y al fin llega Todos Santos.
Uno de los amigos ya esta junto a la vía del ferrocarril y parece esperar impaciente la llegada de su compañero.

-¡Hola Remigio, que bueno que llegaste!

- Claro. Tenía que llegar, si en eso quedamos.

- Pos yo estaba preocupado pensando, que a lo mejor se te había olvidado y no venías.

- No como crees, yo deporsí tengo que ir, porque hoy es día de muertos y hay que visitar a las personas que más nos quisieron.

- Pos entonces vámonos pá que no se nos haga tarde, ya vez que esta re lejos nuestro rancho.

- Mira,  pá que no nos cansemos tanto, por aquí tomamos un camión de esos que van pa`Tehuitzingo, nos bajamos en Puente Marqués y de allí ya nos queda mas cerca.

- Ta`gueno, haber si así no llegamos tan noche.

(Narrador) :-Nuestros amigos al bajarse del camión en Puente Marqués, tomaron el camino para pasar por el rancho El Horganal, luego siguieron el curso de una barranca bordeada de árboles que los condujo a Coayuca, donde llegaron cuando ya estaba anocheciendo. Pero ellos sin descansar, tomaron el camino a Mimiapan y de allí siguiendo por la misma barranca al fin llegaron a su rancho, Tepoxcomile.

(Se ve venir a los amigos platicando tal como se les vio antes al irse del rancho. Cuando pasan junto a la casa de Remigio, éste dice a su compañero:)

- Mira Pedro, mejor espérate tantito. Pasa adentro, vamos a cenar. La María tiene la  acostumbre poner ofrenda a sus papás  y sus hermanos. De una vez cenas y entonces te vas.

- Ta`gueno, ya me dio hambre de que guele re gueno la ofrenda que puso la María.

-Anda Pedro, cena bien, porque allá, pos quien te espera.

Los amigos buscan en el altar algo que les guste para saborear. Pedro es el que se ve con hambre y casi bacía dos platos de comida. Extrañado de que su amigo no come le dice: Bueno y tú,¿ apoco no vas a cenar?

-¡Claro que sí! Yo ya probé de todo.

Dice mientras apura un baso de agua que estaba en el altar- yo quiero ver si María se acordó de dejar en el rescoldo el jarrito de café, como acostumbraba hacer antes. Siempre lo encontraba allí cundo llegaba del trabajo. Quiero echarme un trago de café calientito.

 

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