Dr. Ciro Zapata Lara
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Miguel Zapata Rosas
Director
Casa de Cultura
Dr Ciro Zapata Lara
Zacapala, Puebla

MARIA NAJERA

Al lado oriente  del pequeño Rancho Nuevo bajo unos viejos mezquites llenos de pitajayas estaba la humilde choza  de María Nájera, sus dos hijos, jóvenes adolescentes, antes de irse a buscar trabajo la habían ayudado a hacer  unos desmontes en terrenos de don Maximino Hernández  quien se los dio por tres años, ahora ella sola se las arreglaba para cultivarlos.

María Nájera tenía algo muy especial, era su religiosidad.  Pero su forma de expresar y vivir su fe , en especial su relación,  decir mejor, su cercanía con la Virgen María, pues pasaba a la Capilla al irse a su trabajo y cuando venias de regreso. A veces por la noche se iba a platicar con la Virgen María,  pero su rezo no era en voz baja o en secreto como suele rezarse, ella hablaba fuerte con voz normal como si platicara con algún familiar o un amigo, lo que era motivo de criticas y burlas de sus vecinas.

Dicen que un mes de septiembre cuando  la milpa estaba ya en jilote gordo, una granizada muy fuerte callo en Rancho Nuevo, pero mas todavía acento en los desmontes sembrados por María Nájera . Los vecinos comentaban :_ pobre de la María , allá el granizo fue tan tupido que la milpa está  toda tirada y hecha trizas.

-Si , tenia tan buena siembra, pero ahora ni elotes va a comer.

Por la noche oyeron que en la Capilla , le decía a la Virgen : ...y en vez de que lo tengas allí sentadote en tus brazos, mejor mándalo a ver los destrozos que ayer hizo el diablo allá en mi siembra. Días después la gente no salía de su asombro; el hielo en los surcos aun no se derretía, pero las milpas se habían enderezado , los ejotes lucían en gruesos racimos y en toda la milpa güeraba el cabellito que ostenta la flor de los jilotes. La gente de los ranchos cercanos y de otros pueblos querían ser  testigos del  milagro,  como después de haber caído una granizada de esa magnitud, y en un terreno tan chico se tuviera una cosecha tan grande.

Un año después los hijos de María viendo la incomodidad que este hecho había traído a su madre , vinieron para llevársela, y ya nadie volvió a saber nada de María Nájera.

 

Fin