Dr. Ciro Zapata Lara
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Miguel Zapata Rosas
Director
Casa de Cultura
Dr Ciro Zapata Lara
Zacapala, Puebla

EL PADRECITO FANTASMA

Varias personas se refieren a este sacerdote con sotana y bonete, que se deja ver orando en medio del pasillo del atrio, pero por ahora solo tengo el nombre completo de dos de esos testigos. Uno de ellos se llamo JUAN ZAPATA LIMA. Este señor al volver de su trabajo, quiso pasar a hacer una oración, aunque sabia que a esa hora el templo ya estaría cerrado. Contó el señor que traiba arreando su yunta, pero la tenia muy educada y sabia que solitos sus animales se irían derecho a su casa, por lo que amarrando el burro del enrejado de la entrada al atrio, se matio, con la intención de hacer su oración junto a la puerta del templo. Desde que dio los primeros pasos vio que en el pasillo a poca distancia de la puerta, estaba parado un sacerdote, .Cualquiera sabría que lo era porque vestía sotana, el bonete en la cabeza y las manos el breviario, que aunque había muy poca luz, parecía estar rezando. No or  que dudar que fuera el Señor Cura de la Parroquia, por lo que se acerco pero no paso delante, sino que se arrodillo detrás de él para hacer su oración. El sacerdote se movió y pensando que ya se iba, quiso saludarlo, por lo que levantándose fue hacia él, pero el señor cura, simplemente desapareció.

El otro testimonio nos lo da el señor LUCAS SOLIS FERNANDEZ,  originario de este municipio y con domicilio actual en el D.F.

Nos dice que había venido al pueblo porque se acercaba el Día de todos Santos.  Al pasar frente al templo, aunque ya había anochecido, quiso acercarse para hacer su oración al menos en la puerta, ya que a esa hora el templo estaría cerrado. Avanzo por el pasillo, y allá adelante, en un claro que hacían las sombras de los árboles, iluminado por la luna, estaba de pie un sacerdote, con su larga sotana y en la mano parecía tener un libro, seguro su breviario. El siguió caminando, quiso saludarlo o a lo mejor hasta rezaría con él. Vio que el sacerdote dio unos pasos en dirección a la puerta y desapareció, ¡La puerta no se abrió!  ¡Estaba cerrada! ¡Ni siquiera se movió!  ¡Pero el señor cura había desaparecido!

 

Fin