Dr. Ciro Zapata Lara
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Miguel Zapata Rosas
Director
Casa de Cultura
Dr Ciro Zapata Lara
Zacapala, Puebla

JUAN DE LA VERDAD

Una mujer indigente y enferma logró que su pequeño hijo tuviera acomodo en la casa del rico Don  Martín  Hernández y luego murió. El niño al crecer se fue ganando la simpatía de don Martín y los vecinos del rancho solo lo conocían por El Juan, pues nadie supo de sus apellidos.  Pronto El Juan, se encargo de que se hicieran otros dos coscomates para guardar las cosechas, vigilar las ordeñas y cuidar los ganados.  Don Martín Hernández para mejorar su ganado vacuno, hizo traer de Matamoros un toro muy fino al que llamaron El Cadeno, esto fue un gran acierto pues a los pocos años vieron que las vaquillas descendientes del Cadeno eran mas lecheras y los becerros vigorosos, aconteció que El Juan  se enamoro perdidamente de la joven Zenaida, pero ella se hacia remolona y esquiva. Un día al fin le dijo: Esta bien acepto irme contigo, pero antes si es que me quieres tienes que darme el Cadeno. Para El Juan fue un acabose. El Cadeno no era suyo , y para su patrón don Martín El Cadeno era el animal mas precioso y valioso que tenia. En vano trato de convencer  a Zenaida de que cambiara su deseo, todo fue inútil y El Juan, sentía que su obsesión por Zenaida era ya una enfermedad incurable, por lo que por lograr que Zenaida fuera suya tuvo que entregarle El Cadeno.

Una tarde Don Martín al ver que entre las vacas faltaba el Cadeno  llamando a Juan le pregunto por él. Dicen que cabizbajo y avergonzado le contó a su patrón toda la historia de su relación con  Zenaida, cuando habías terminado, Don Martín puso una mano en su hombro y le dijo: Mira Juan, tu pudiste decirme que Cadeno se había perdido, se había muerto, que se yo. Pero optaste por decirme la verdad y eso es lo importante. No te preocupes, yo se bien que un hombre enamorado por la mujer que quiere, es capaz de hacer eso y mas. Desde hoy te llamaras Juan de la Verdad. Y así fue como ese muchacho de origen desconocido, para todos, dejo de ser El Juan, para convertirse en el muy estimado Juan de la Verdad.

 

Fin