Dr. Ciro Zapata Lara
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Miguel Zapata Rosas
Director
Casa de Cultura
Dr Ciro Zapata Lara
Zacapala, Puebla

2 DE NOVIEMBRE, DÍA DE MUERTOS


Desde el tiempo de los aztecas, la muerte era una liberación y le rendían culto a la muerte y enterraban sus muertos con ofrendas. El 1 de noviembre lo llaman el día de los angelitos, pues según la creencia llegan las almas de los niños y el 2 llegan las almas de los muertos adultos.

En el panteón adornan con flores y velas en donde la familia van a velar a sus muertos y en el hogar se les pone una ofrenda.

Esta ofrenda también recibe el nombre de altar de muertos. Se coloca en una mesa rectangular, en alto y se adorna con un mantel y flores, porque el difunto ya no esta en esta dimensión, sino en una mas elevada, que es la del cielo o paraíso cristiano.

Los arcos:

En cada extremo de la mesa, se pone una vara aproximadamente de 1.5 m de largo, como símbolo de las cuatro eras del ciclo de la vida por la que todos los humanos transitamos, las cuales son infancia, juventud, madurez y vejez. Las varas también representan los cuatro años que, según la teoría prehispánica, debía estar sepultado un cuerpo, antes de que su alma viajara al mas allá. El arco en la parte frontal superior del altar es la puerta de la entrada al mundo de los muertos.

Cempasúchil:

Los altares de murtos suelen adornarse con una flor llamada cempasúchil. Esta palabra se deriva de una palabra náhuatl que significa flor de los cuatrocientos pétalos. La flor significa la verdad es amarilla de color de sol; por tanto significa que Dios hace florecer abundantemente la vida en las ánimas, les da vida en abundancia; tal como lo prometió. Por eso se pone esta flor amarilla en el altar de los difuntos y en los panteones, esta flor por si sola es una proclamación de la vida de los difuntos junto a Dios.

Las velas:

Las velas encendidas que algunas veces se clavan en el tallo de una penca de plátano o en el trozo de un pitayo, iluminan el camino del difunto, para que no se pierda al regresar a su antiguo hogar.

El pan:

El pan de muerto se adorna simulando los huesos humanos, y lágrimas hechas de la misma masa la cual se espolvorea azúcar.

La palmilla:

Las doce estrellas o soles de palmilla tejida colocados a lo largo del arco frontal, representan los meses del año que el muerto tardará en volver a visitar a sus parientes y amigos.

El incienso:

El incienso sirve para purificar el alma del difunto. En el sitio más destacado del altar, se pone la foto de la persona muerta, rodeada de las cosas que mas le gustaban. La ofrenda se compone de variados y deliciosos platillos típicos de la región preparados especialmente para el muerto y de acuerdo para sus gustos como: mole con carne de pollo de res, elotes, tacos, arroz, frijoles, tamales, pan, atole o chocolate, agua, bebidas alcohólicas como tequila o aguardiente, refrescos, calabaza, naranjas, guayabas, mandarinas, plátanos, dulces, etc. Que se depositan en jarros, cazuelas, tazas, platos y ollas de barro. La gente cree que las almas de los difuntos a los que les rinden el homenaje se comen la esencia o el alma de los alimentos y, aseguran que los alimentos saben y huelen diferente después que las ánimas lo consumen. Una vez que los fieles difuntos han quedado satisfechos, llega el turno de saciar el apetito de los vivos.

TELESECUNDARIA JUAN GOMEZ CAMACHO

De verdad, de verdad nos vamos, dejamos las flores y los cantos, todo lo que existe en la tierra, de verdad nos vamos.

Luto y alegría, tragedia y diversión, sentimientos del mexicano que tiene miedo a morir, pero a diferencia de otros pueblos, los refleja burlándose, jugando y conviviendo con la muerte.

Haciendo un poco de historia encontramos que se rinde culto a los muertos dese la época prehispánica; así vemos las ofrendas dejadas con todo lo que al difunto le gustaba. El espíritu de la ofrenda actual es un rito respetuoso que toda la familia prepara para recordar a los que se han ido, y que según, creencias, regresan este día para gozar lo que en vida mas disfrutaban.

Dependiendo el lugar y la cultura dichas ofrendas pueden variar:

La que hoy presenta la escuela Telesecundaria “Juan Gómez Camacho” tiene dos niveles, el primero representa a la parte humana en la cual podemos encontrar lo que al ser querido le gustaba. En el segundo nivel la parte espiritual donde se cree descansa el alma. En el petete se espera descansen y jueguen los niños, además se adorna:

Se coloca papel picado de color morado el cual representa la unión entre la vida y la muerte.

Las mesas se colocan en dos niveles: en el primero se coloca toda la comida y el segundo todos los santos.

Las flores, son símbolo de festividad por sus olores adornan y aromatiza el lugar durante la estancia del ánima.

El mantel blanco simboliza la tierra y el aire.

La sal, elemento que purifica y simboliza la resurrección, además sirve para la conservación.

El pan, la iglesia lo representa como el cuerpo de Cristo y es elaborado de diferentes formas.

El agua, elemento indispensable para mitigar la sed después de un largo viaje.

El arco de flores, generalmente de flor de cempasúchil, que simboliza la puerta sagrada por donde pasaran las aminas del mundo sagrado, se adorna con fruta y pan.

El copal sirve para purificar el ambiente y llamar al difunto por medio de olor.

Las velas, fuego necesario que ilumina el camino que guiará al alma hasta su ofrenda. Las imágenes de los santos para obtener la libertad del alma del difunto.

Camino de flores y velas guía para el difunto hasta su ofrenda.

Camino hacia ti,
Dador de vida,
A tu encuentro voy
A reposar en tus brazos,
Sigo el aroma del incienso,
Y el olor del cempasúchil,
A tu lado voy dador de vida.

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